Cuando llegue el día en el que el sol decida no salir.
Cuando llegue el día que las agujas dejen de herir.
En ese preciso momento en que todo este perdido.
Cuando todos aquellos momentos queden en el olvido.
Cuando ni la mejor de las noticias te haga levantar cabeza.
Cuando sientas haber perdido y seas engullido en la maleza.
Cuando tu pecho llore lágrimas de sangre por todo el daño que te hizo alguien.
Cuando te sientas olvidado pues tus sentimientos parece no verlos nadie.
Cuando te hayas perdido y no veas el camino claro.
Cuando no importe cuanto mires al cielo porque siempre esté nublado.
Cuando midas cada paso y cada vez estés más lejos.
Cuando mires atrás en el tiempo a través de un espejo y desees ser tu reflejo.
Cuando no haya circunstancia capaz de hacerte sonreír.
Cuando el dolor sea tan grande que sea imposible sentirte feliz.
Cuando desees terminar con todo sin tan siquiera importar el cómo.
Cuando estés a punto de rendirte y asumir que has sido derrotado.
Cuando tantas malas sensaciones se acumulen en tu cabeza y en tu cuerpo...
Tan solo dímelo y créeme que te ayudaré al momento.
Y es que no hay nada en este mundo peor que la impotencia cuando te sientes perdido y créeme
cuando te digo que la soledad nunca fue buen camino.
Hazme y caso y ven conmigo, yo te ayudaré y te devolveré al camino.
Firmado
Un 22...
lunes, 30 de mayo de 2016
jueves, 12 de mayo de 2016
Cruda realidad
Son numerosas las historias que hemos visto y leído, esas que siempre acaban bien, las que terminan con un “fueron felices y comieron perdices…”
Por desgracia esto no sucede así en la realidad. La vida no es sólo felicidad o disfrute, pues en muchas ocasiones puede ocasionar dolor o soledad, incluso situaciones que no hacen nada más que oprimirnos. Y es que la vida también depara injusticias si lo miras bien, pues numerosas son las ataduras que oprimen nuestros movimientos y no es tarea fácil librarse de ellas, aunque, deberíamos preguntarnos si realmente es la vida la que es injusta o son nuestras acciones, nosotros mismos los que la hemos convertido en algo que se aleja completamente de ese “fueron felices”.
Es duro tener que tirar una moneda al aire y saber que en realidad eliges entre tu ambición y tu futuro. No poder seguir los pasos de aquello que uno anhela y conformarse con algo parecido, pues es lo que en esta sociedad se lleva. ¿Acaso no estamos ya suficientemente condicionados?
¿Acaso no hemos aprendido nada en todo este tiempo? Cada vez me doy más cuenta de que la famosa afirmación que dice “el hombre es un lobo para el hombre” es cierta. No importa en absoluto lo que pasemos o padezcamos, siempre cambiamos, pero una vez más volvemos a caer. Tantos prejuicios y tantas ataduras hay en este momento en el mundo, tantos líderes que creen tener el control y sin embargo hemos sido nosotros los que se lo hemos dado.
Me pregunto si algún día veremos la sociedad que hemos creado con los ojos críticos que pocos parecen usar, pues si unos pocos pueden, ¿por qué el resto no?
Puede parecer exagerado esto que comentado, pero en verdad todo está relacionado, sólo hay que saber tirar de la cuerda para ver cuantos problemas y situaciones deplorables hay al otro lado.
Quizá parezca que estoy enfadado, pero no, en realidad mi pecho llora cuando piensa que no se ha encontrado con su propio límite, sino con uno que le han impuesto.
Firmado
Un 22...
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