lunes, 5 de diciembre de 2016

-El caos de mi mente-


Esta es solo otra de esas noches en vela mirando a la nada, intentando hallar la manera de seguir adelante, pero supongo que hoy tampoco será ese día, en que por fin pueda escribir el punto y aparte en estas líneas sin vida.

Te dejé escribir en una de mis páginas vacías despreocupado de lo que pudiera llegar a pasar, pero terminaste siendo la más bella de mis poesías y entendí entonces que me estaba empezando a enamorar.

Pero el tiempo pasó rápido y la vida me presentó una nueva guerra interna, enterré mis sentimientos alejándome de ti, mas el silencio fue la causa que trajo consigo la pena y tu falta fue el motivo que causó este sin vivir.

Ahora vivo en un presente continuo y eterno marcado por tu ausencia, un tiempo indefinido sumido en la amargura, mientras me hago adicto a un pasado que nunca tuvo lugar, pidiendo como un crío que algo bueno se torne realidad.

Y así camino, esquivando las gotas de agua que llueven por mi mejilla, las mismas que saben lo que te he pensado durante tanto tiempo, esperando encontrar sin éxito una alternativa, una que pueda evadirme de todo sentimiento.

Ojalá te tuviese conmigo en estos días de invierno, ojalá pudiera sentir tu mano cogida de la mía, ojalá supieras por lo que estoy pasando y ojalá le des algún día sentido a mi vida.

    ««Lo triste es saber que verás esto y te iras sin saber que habla de ti...»»

Firmado...
El caos de mi mente


lunes, 31 de octubre de 2016

|El final de todo| (Versión 2)

Tenía la mirada fija en mi, sin embargo, sabía que sus pensamientos estaban en otra parte...

Su cara había ido palideciendo mientras pasaban los minutos y sentía su mano cada vez más fría, de la misma forma lo notaba a él más distante. Vi su cuerpo controlado por una estremecedora quietud, cada vez tenía menos fuerzas...

Volví a mirarle directamente a los ojos y por primera vez en años sentí intranquilidad en ellos, vi su miedo.

De todas las personas en el mundo ¿Por qué a él? ¿Qué le hacía merecer este final? En ese momento pensé que si realmente Dios existe, tal vez se había olvidado de nosotros.

Volví de golpe de mis cavilaciones al ver como sus párpados comenzaban a cerrarse lentamente. Grité su nombre una vez, como si eso pudiera detener lo ineludible. Pronuncie de nuevo su nombre mientras notaba como su mano se soltaba de la mía, sin fuerzas.

Grité nuevamente pidiendo ayuda y los médicos llegaron rápidamente, sin embargo sus ojos ya se habían cerrado.
Trataron de reanimarle mientras contemplaba aterrorizada aquella máquina cuyo sonido se hacía cada vez más espaciado, ignorando el desesperado intento de salvarle la vida.

Llegado dicho momento, los médicos ya no podían hacer nada. De repente, sus labios se movieron y dijeron algo que nunca olvidare, por mucho tiempo que pase... «te quiero»

Las lágrimas afloraron de golpe un segundo después cuando el sonido del aparato se hizo constante, anunciando el final de la persona que más he querido y admirado en toda mi vida.

«Yo también te quiero» le dije mientras volvía a coger su mano ya inerte entre las mías. Mis lágrimas nublaron mi visión, al tiempo que me aferraba a su mano con más fuerza, como si eso pudiera devolvérmelo... como si aquello no fuera el final de todo...                      

viernes, 30 de septiembre de 2016

|El final de todo| (Versión 1)

Sus ojos no se habían separado de los míos en la última media hora. Quizá había sido menos, o tal vez más tiempo, pero lo que si era cierto es que no quería que aquellos momentos tocasen a su fin.

Estaba tan preciosa como siempre, igual que aquella tarde, ya lejana, cuando nos conocimos.
Tras esa intensa mirada color castaño se ocultaba una inconmensurable tristeza, la cual trataba de ocultar detrás de la sonrisa que siempre había llevado consigo.

¿Por qué tiene que ser de ésta manera? De todos los finales posibles, ¿Por qué uno como éste?

Navegaba por estos pensamientos cuando, sin previo aviso, sentí que algo dentro de mí comenzaba a apagarse. Ella pareció notarlo, pues gritó mi nombre mientras dejaba escapar una lágrima. Poco a poco dejé de sentir el tacto de su mano, de la misma manera que hacia rato había dejado de notar las sábanas; su rostro, al igual que el resto de la habitación empezó a vislumbrarse borroso, mientras mis párpados comenzaban a cerrarse lenta e inevitablemente.

Moví los labios para decirle una vez más que la quería, pero no pude escuchar mi propia voz, por lo que no se si llegué a pronunciar palabra alguna.
Lo último que vi fue cómo más y más lágrimas se deslizaban por su cara, para un segundo después contemplar impotente la oscuridad que mis ojos cerrados me proporcionaron.

Escuché un último grito suyo, sin embargo, se oía tan lejano que no entendí lo que decía.

Momentos después, algo comenzó a golpear con fuerza mi pecho una y otra vez, de forma continuada, aunque unos segundos más tarde también dejé de sentirlo. Me quedé a solas con el débil sonido de lo que parecían unas discontinuas pulsaciones: «una, dos»... ¿Es éste mi final? ¿Aquí termina todo?... «una, dos»... Me pregunto si llegué a pronunciar aquellas palabras... «una»... No creo que puedas oír esto pero... «una»... Te quiero... «...».


sábado, 3 de septiembre de 2016

~Recuerdos en la lluvia~

El incesante chapoteo del agua de lluvia al otro lado de pared, conducía los pensamientos de quien lo observaba desde su ventana.
Contemplaba expectante las gotas que escurrían por el cristal, como si cada una quisiera decirle algo distinto. Contó seis segundos; ese fue el tiempo que tardó aquella gota en recorrer el cristal y caer, como todas, al porche de la entrada.

De repente, el sonido de un coche que pasaba por la carretera delante de su casa le sacó de sus pensamientos por un momento. Hacía horas que no pasaba nadie por allí, aunque a decir verdad, había perdido la noción del tiempo mientras observaba de manera casi hipnótica la lluvia.
Una nueva gota comenzó a deslizarse delante de él. Al verla, recordó con tristeza lo mucho que ella amaba los días lluviosos.
Tres segundos, la gota ya no estaba, al menos no esa y por algún motivo, el cristal ya no parecía el mismo.

Dirigió entonces la mirada hacia su escritorio. La luz del flexo estaba encendida, de hecho era lo único que alumbraba su habitación en ese momento.
Había un dibujo colgado sobre la mesa.
Dibujar siempre había sido la mayor afición que ella tenía, solía decir que cada trazo era importante y pasaba horas con cada uno de sus dibujos.
En ese momento cada uno de esos trazos parecía perfecto, de verdad transmitía el sentimiento con el que esas dos personas abrazadas habían sido dibujadas.

Miró de nuevo sobre la mesa y se encontró con un folio a medio escribir enmarcando la escena. Era una carta, sin embargo no tenía destinatario.
Se preguntó en silencio en qué momento había empezado a escribir para sí mismo y aunque no obtuvo respuesta alguna, si sabía por qué lo hacía.

Sumido en estos pensamientos, colocó la silla de nuevo frente a la mesa, levantándose con intención de meterse en la cama, no sin antes echar un último vistazo a través del cristal. Una última gota empezaba a caer, sin embargo, ésta era diferente a todas... ésta, se deslizaba por su mejilla. Cuatro segundos...

Firmado,

Un 22...

sábado, 20 de agosto de 2016

|Quiero ser feliz|

Somos piezas de una sociedad regida por normas y prejuicios que el instinto me hace cuestionar. Veo a los demás y siento el peso de la monotonía, el lamento y en ocasiones la tristeza, cubiertos bajo el manto de lo "habitual" y frases como "así es la vida" grabadas en sus mentes como único punto permanente de apoyo, mientras envidian la "suerte" de otros, sin saber que están sumidos en el mismo puzzle que ellos.

Sin embargo no todas las piezas encajamos en este enrevesado rompecabezas, en el que es demasiado sencillo perderse a uno mismo.

Dejaré atrás todo lo pasado y empezar con otro punto de vista, mirando siempre hacia el futuro.
No volveré a ser aquella triste persona de ayer.

Hay mucho nuevo por llegar y la vida no se detiene, siempre sigue y a cada paso llega una nueva oportunidad. De todo se puede disfrutar y equivocarme es una buena forma de aprender. ¿Por qué sufrir pudiendo vivir? Si existe un "destino" hagamos que el nuestro sea elegir.

Voy a dejar que el azar me guíe y éste me permita avanzar hacia delante, libre.
Hoy he decidido que quiero cambiar, voy a vivir, hoy he decidido que voy a ser feliz.

Firmado,
Un 22...

sábado, 30 de julio de 2016

|Mi eterna sinfonía|


He reprimido mucho tiempo palabras que únicamente han conocido el papel sobre el que quedaron escritas, mientras buscaban ser escuchadas, mientras te buscaban a ti entre los caminos que nos separaron mucho antes de encontrarnos. Ahora ya no importa, pues supongo que ya es tarde para decir todo lo que un día callé mientras esperaba un atisbo de correspondencia. 

Y es que pasa que nuestras charlas quedan cada vez más distantes las unas de las otras y es grande el vacío que tengo de ti, como grande es la dicha que sería para mi poder abrazarte, sentir el dulce tacto de la piel de tu mejilla al contacto con mis labios o el de mis dedos deslizándose por tu pelo color castaño, al tiempo que mis ojos se pierden en tu mirada buscando ese trozo de mí que se quedó contigo desde el primer día.

No es plato de buen gusto verte sufrir por quienes no supieron apreciarte, mientras me doy cuenta de que no ocupo ni una pequeña parte de tus pensamientos. Casi resulta irónico ver como tú ocupas la mayor parte de los míos.

Recuerdo que alguien me enseñó una vez lo azaroso del amor, que llega solo, sin elegir hacia quien o en qué medida. Quizá sea eso lo que nos pasó a nosotros, solo que ambos perseguimos diferentes imposibles, por caminos también distintos.


Puede que lo mejor fuera dejar de soñarte y afrontar la realidad, pero me temo que la realidad es mucho menos bonita si tú no estás en ella. Es por eso que sigo y seguiré aquí, atascado en una eterna sinfonía de la cual eres protagonista, una sinfonía que por otra parte, ya he aceptado que no escuchare jamás.  

Firmado,
Un 22...

jueves, 30 de junio de 2016

Una noche cualquiera...

El más oscuro de los colores había invadido la habitación, dotándola de una profundidad infinita y de una extraña sensación de inseguridad y temor inspirada por la ausencia total de visión en la noche.

Mientras tanto, al otro lado de la habitación, la calle, los coches noctámbulos concurrían la carretera en un intermitente sonido de motores que se intercalaba con momentos de silencio, un silencio custodiado por una única luz en lo alto del firmamento, pues al quedar el sol apagado, tan solo la luna es testigo de lo acontecido hasta su próximo renacer.

Las hojas de los árboles que adornan las asfaltadas calles urbanas, danzan al ritmo de una suave brisa acompañada de un dulce aroma que pocos saben apreciar, el olor de la hierba mojada y la tierra húmeda del parque que se encontraba al otro lado de la calle, pues hacía ya un rato que el repetitivo sonido de los aspersores se había unido a la silenciosa orquesta nocturna.

El chico se había levantado de la cama y se encontraba en la ventana, observando la situación del exterior desde el cobijo que le daba su habitación y la tenue luz que le abrigaba, procedente de una ya anticuada lamparita de noche que reposaba sobre el escritorio.

El niño observaba el cielo con una mirada expectante, un cielo cubierto por una infinidad de luces, que ocultaban los deseos que se perdieron en el firmamento, deseos de cientos de personas, personas que como él esperaban respuesta. Contemplaba maravillado la luna, pensando en como era una de las pocas cosas que de alguna manera le unía con todos aquellos que como él la observaban cada noche, haciéndole sentir arropado en ese mundo de incertidumbres y rechazos que nos asolan cada día.

Firmado
Un 22...

viernes, 3 de junio de 2016

Carta a la Humanidad

Amo la vida pero no amo al mundo pues ¿Quién amaría un mundo lleno de dolor?
Amo a mi gente pero no a la humanidad, porque ¿Qué tiene de humano lo que hacemos con los nuestros? Si los hay capaces de vender a su propia familia por dinero, lujos o beneficios.

Guerras, desigualdad, hambre, muertes...
¿Es esto a lo que llamamos humanidad? ¿Es a esto a lo que estamos condenados?
Entonces debo decir que si nuestra humanidad lleva a cabo tales atrocidades, me niego rotundamente a seguir perteneciendo a ella.

¿Intentar cambiar el mundo? No es el mundo el que hay que cambiar, sino nosotros mismos, pues es lo que tenemos ahora es sólo la consecuencia de nuestros propios actos.
Es por esto que la culpa no la tiene un rey, un político ni ningún gobierno, pues ésta reside en el núcleo mismo de nuestra propia sociedad. Y es por ello no es un nuevo líder lo que hace falta, ni existe ningún consenso que a día de hoy pueda ser creado, por lamentable que parezca y que en verdad es. ¿Cuándo veremos a los nuestros como hermanos y no como negros, blancos, buenos y malos?

La solución radica en cambiarnos a nosotros, tratando de ser mejores pensando en los demás, pero claro, está en nuestra naturaleza el egoísmo y resulta algo imposible de cambiar, por no hablar de estúpidos prejuicios que impedirían la unión de los miles de millones de personas que habitan este mi condenado mundo.

Es por eso que renuncio a ser uno de vosotros pues he perdido la confianza en el ser humano como también he perdido la esperanza de cambiarlo.

Firmado,
Un 22...

lunes, 30 de mayo de 2016

Cuando...

Cuando llegue el día en el que el sol decida no salir.

Cuando llegue el día que las agujas dejen de herir.

En ese preciso momento en que todo este perdido.

Cuando todos aquellos momentos queden en el olvido.

Cuando ni la mejor de las noticias te haga levantar cabeza.

Cuando sientas haber perdido y seas engullido en la maleza.

Cuando tu pecho llore lágrimas de sangre por todo el daño que te hizo alguien.

Cuando te sientas olvidado pues tus sentimientos parece no verlos nadie.

Cuando te hayas perdido y no veas el camino claro.

Cuando no importe cuanto mires al cielo porque siempre esté nublado.

Cuando midas cada paso y cada vez estés más lejos.

Cuando mires atrás en el tiempo a través de un espejo y desees ser tu reflejo.

Cuando no haya circunstancia capaz de hacerte sonreír.

Cuando el dolor sea tan grande que sea imposible sentirte feliz.

Cuando desees terminar con todo sin tan siquiera importar el cómo.

Cuando estés a punto de rendirte y asumir que has sido derrotado.

Cuando tantas malas sensaciones se acumulen en tu cabeza y en tu cuerpo...

Tan solo dímelo y créeme que te ayudaré al momento.
Y es que no hay nada en este mundo peor que la impotencia cuando te sientes perdido y créeme
cuando te digo que la soledad nunca fue buen camino.
Hazme y caso y ven conmigo, yo te ayudaré y te devolveré al camino.

Firmado
Un 22...

jueves, 12 de mayo de 2016

Cruda realidad



Son numerosas las historias que hemos visto y leído, esas que siempre acaban bien, las que terminan con un “fueron felices y comieron perdices…”

Por desgracia esto no sucede así en la realidad. La vida no es sólo felicidad o disfrute, pues en muchas ocasiones puede ocasionar dolor o soledad, incluso situaciones que no hacen nada más que oprimirnos. Y es que la vida también depara injusticias si lo miras bien, pues numerosas son las ataduras que oprimen nuestros movimientos y no es tarea fácil librarse de ellas, aunque, deberíamos preguntarnos si realmente es la vida la que es injusta o son nuestras acciones, nosotros mismos los que la hemos convertido en algo que se aleja completamente de ese “fueron felices”.

Es duro tener que tirar una moneda al aire y saber que en realidad eliges entre tu ambición y tu futuro. No poder seguir los pasos de aquello que uno anhela y conformarse con algo parecido, pues es lo que en esta sociedad se lleva. ¿Acaso no estamos ya suficientemente condicionados?
¿Acaso no hemos aprendido nada en todo este tiempo? Cada vez me doy más cuenta de que la famosa afirmación que dice “el hombre es un lobo para el hombre” es cierta. No importa en absoluto lo que pasemos o padezcamos, siempre cambiamos, pero una vez más volvemos a caer. Tantos prejuicios y tantas ataduras hay en este momento en el mundo, tantos líderes que creen tener el control y sin embargo hemos sido nosotros los que se lo hemos dado.

Me pregunto si algún día veremos la sociedad que hemos creado con los ojos críticos que pocos parecen usar, pues si unos pocos pueden, ¿por qué el resto no?
Puede parecer exagerado esto que comentado, pero en verdad todo está relacionado, sólo hay que saber tirar de la cuerda para ver cuantos problemas y situaciones deplorables hay al otro lado.

Quizá parezca que estoy enfadado, pero no, en realidad mi pecho llora cuando piensa que no se ha encontrado con su propio límite, sino con uno que le han impuesto.


Firmado
Un 22...

martes, 1 de marzo de 2016

Grises sentimientos


Tristeza, soledad y dolor. Son sentimientos dotados de un lívido color gris. Sentimientos producidos por la añoranza de tiempos mejores, de un pasado que no es presente, ni será futuro. Casi resulta melancólico contemplar cómo pasa el tiempo. Hace cuatro estaciones estaba muy cerca de embarcarme en un viaje que me mostraría la dureza de la vida, pues nunca nada ni nadie golpeó más fuerte de lo que lo ha hecho ella. ¿Por qué recuerdo esto ahora? No tengo respuesta, puede que sea sencillamente un amargo recuerdo, o quizá es que tanto jugar con fuego ha terminado quemándome, pero siento de nuevo esa añoranza, soledad y tristeza, todas envueltas en un manto de amargura producido por el paso del tiempo.

Y es que sucede que el tiempo se convierte en el peor de los jueces cuando, sin darte cuenta todo ha vuelto a ser como fue y aquello de lo que has estado huyendo era en verdad aquello hacia lo que te estabas acercando…

miércoles, 17 de febrero de 2016

Ha pasado tiempo ya...

Ha pasado tiempo ya...
Aún recuerdo aquellos primeros días en los que todo era bonito,
cuando poco importaban los problemas, cuando tu eras el cielo y las estrellas.

Cuando nos prometíamos un futuro juntos,
y terminamos por no ser ni tan siquiera amigos.

Ahora tengo mucho más,
pero no puedo evitar recordar,
lo que no volverá jamás.

Lo que una vez fue un sentimiento
y que hasta hace nada seguía flotando a través del tiempo,
ahora es sólo un mero recuerdo.

Quizá fui yo, o a lo mejor fuiste tú,
puede que los dos,
aunque el resultado ya lo sabemos.

No supe ver como te alejabas poco a poco de mí,
y para cuando me di cuenta ya te perdí.
y a pesar de lo que te llegue a querer ambos sabemos que nunca te llegué a tener.
Aún recuerdo aquellos primeros días en los que todo era bonito.

Ha pasado tiempo ya...

lunes, 15 de febrero de 2016

Sólo tuyo...

Si probarte es suicidio,
puedes darme por muerto.

Si besarte es un pecado,
con gusto seré juzgado.

Si amarte constituye un delito,
culpable me declaro.

Si lo nuestro está prohibido,
cambiaré lo establecido.

Si no puedo llamarte,
al menos podré escribirte.

Si te encuentras lejos de mí,
viajaré para verte.

Si tu mundo se viene abajo,
simplemente ven al mío.


Quizá no tenga la solución ni la respuesta a todo,
pero nadie cambiará nunca mi corazón,
pues hace ya tiempo que es sólo tuyo...

domingo, 14 de febrero de 2016

¿Destino?

¿Qué es la vida más que una sucesión de acontecimientos completamente aleatorios que nos llevan por uno u otro camino? Y sí, digo aleatorios, pues no creo en el destino, si bien soy de los que opinan que todo sucede por una razón. Estas afirmaciones son algo contradictorias, pero yo no creo en la existencia de ninguna fuerza que nos lleve por un camino o dirección, que no podamos controlar y que además esté escrito desde el primer minuto de mi vida. Soy consciente de mis actos y lo sé, yo los elijo, si bien es cierto que en determinadas ocasiones siento que algunas de las cosas que suceden en mi vida tienen que ser por algo, diferente del destino por supuesto, e indiferente de cualquier otra fuerza, si es que se puede llamar así, que condicione mi vida. Podría decirse que creo en algo que ni yo mismo se lo que es y es por esa razón, que creo en ello, porque ¿qué sentido tiene creer en algo que ya sabes lo que es? Quiero decir que, si ya sabes que está ahí, simplemente está, no hay que creer en ello ¿no?


Aunque pueda parecerlo no me refiero en ningún momento a ninguna religión, cada uno es libre de escoger sus propias creencias, yo mismo soy religioso. El tema que estoy tratando no habla de religiones ni creencias culturales, simplemente de nuestro supuesto condicionamiento a eso que llamamos destino. ¿Acaso es el destino es que me está haciendo escribir esto? ¿Existe alguna fuerza que desde el primer segundo que naciste decidió que en el día de hoy tú, ibas a estar leyendo esto? Yo creo que no. No soy ningún escéptico ni tampoco ningún fanático religioso, yo creo en aquello que es demostrable, con una cierta cantidad de “fe” y de creencia en lo aparentemente inexistente e indemostrable. 

viernes, 12 de febrero de 2016

En 10 segundos

Rondaban las siete de un domingo cualquiera. Un encuentro fortuito, unas pocas palabras y diez segundos.

Dos segundos admirando tu pelo cobrizo bajo la incipiente luz de la mañana.

Un segundo para darme cuenta de que tu sonrisa era el pasaporte hacia el infinito océano de tus ojos color añil, donde querría pasar cada minuto de mi vida.

Dos segundos fueron bastante para escuchar tu dulce voz y sentirme afortunado por ese encuentro.
Varios segundos sintiendo un hormigueo en el cuerpo y una sensación que hacía tiempo que no experimentaba.

Y un último segundo para percatarme de que me había enamorado de la mujer más bella que habían visto nunca mis ojos...

jueves, 11 de febrero de 2016

|Un nuevo comienzo|

Curioso el día en el que comienzo a este blog. Una tarde nublada en un día lluvioso. No soy alguien triste ni tampoco solitario, pero por alguna extraña razón disfruto esta clase de días. Veo las nubes pasar y no puedo evitar preguntarme como al igual que las nubes, las oportunidades van pasando, trenes que llegan a mi andén vacío y continúa su camino hacia la próxima estación. Los trenes vuelven a pasar y poco a poco veo a más y más personas subidas al tren que pasa delante de mí una y otra vez, el que les llevará a su parada. Entonces es cuando yo me pregunto ¿Cuál será mi tren? ¿A dónde quiero dirigirme? Empiezo este blog con tantas dudas e inquietudes como estas que planteo. No busco hallar las respuestas con este blog, tan sólo busco un lugar donde volcar mis pensamientos, en ocasiones de una forma más bien literaria y en otras, simplemente, hablando. No soy ningún escritor experimentado ni mucho menos espero compararme con uno, pero dejaré mis reflexiones, opiniones y otros ¨proyectos¨ que escriba, por así llamarlos. Bienvenidos al Arcón de mis Pensamientos.