sábado, 3 de septiembre de 2016

~Recuerdos en la lluvia~

El incesante chapoteo del agua de lluvia al otro lado de pared, conducía los pensamientos de quien lo observaba desde su ventana.
Contemplaba expectante las gotas que escurrían por el cristal, como si cada una quisiera decirle algo distinto. Contó seis segundos; ese fue el tiempo que tardó aquella gota en recorrer el cristal y caer, como todas, al porche de la entrada.

De repente, el sonido de un coche que pasaba por la carretera delante de su casa le sacó de sus pensamientos por un momento. Hacía horas que no pasaba nadie por allí, aunque a decir verdad, había perdido la noción del tiempo mientras observaba de manera casi hipnótica la lluvia.
Una nueva gota comenzó a deslizarse delante de él. Al verla, recordó con tristeza lo mucho que ella amaba los días lluviosos.
Tres segundos, la gota ya no estaba, al menos no esa y por algún motivo, el cristal ya no parecía el mismo.

Dirigió entonces la mirada hacia su escritorio. La luz del flexo estaba encendida, de hecho era lo único que alumbraba su habitación en ese momento.
Había un dibujo colgado sobre la mesa.
Dibujar siempre había sido la mayor afición que ella tenía, solía decir que cada trazo era importante y pasaba horas con cada uno de sus dibujos.
En ese momento cada uno de esos trazos parecía perfecto, de verdad transmitía el sentimiento con el que esas dos personas abrazadas habían sido dibujadas.

Miró de nuevo sobre la mesa y se encontró con un folio a medio escribir enmarcando la escena. Era una carta, sin embargo no tenía destinatario.
Se preguntó en silencio en qué momento había empezado a escribir para sí mismo y aunque no obtuvo respuesta alguna, si sabía por qué lo hacía.

Sumido en estos pensamientos, colocó la silla de nuevo frente a la mesa, levantándose con intención de meterse en la cama, no sin antes echar un último vistazo a través del cristal. Una última gota empezaba a caer, sin embargo, ésta era diferente a todas... ésta, se deslizaba por su mejilla. Cuatro segundos...

Firmado,

Un 22...

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