martes, 28 de febrero de 2017

Drogodependiente de ti

Roto en mil pedazos, ya ni el corazón responde a mis llamadas, sólo escucha tu voz perdida entre sus entrañas y se niega a hacerme caso cuando le digo que pare, que nos mata.

Mi cuerpo no soporta la presión a la que le someto, si sigo así, cuando mi alma clame a la muerte su llegada ¿Cómo diré que no? ¿Cómo diré que sí a una vida que resquebraja mis sentimientos, y los convierte a su paso en cenizas? ¿Cómo diré que sí a una vida que no me ha dado nada, pero me lo ha prohibido todo?

Y creo, si soy sincero, que eres la droga que mantiene mi cordura, pues hace ya tiempo que cada calada de aire lleva tu nombre impreso. Eres la abstinencia que me ahoga al no tenerte y mi única alegría en estos tiempos aciagos.

Me he vuelto drogodependiente del "te quiero" no pronunciado, de una sonrisa que prefiere ser inspiración a ser objeto de mis besos, y de una mirada que encierra a mi ser encadenado, a ti, por propia voluntad.

En tu cárcel está mi alma, en tu prisión mis sentimientos, para ti son éstas letras que desgarran nuestros mejores momentos, esos que no serán, como tampoco fueron.

martes, 14 de febrero de 2017

Perdido... y sin ti

La sangre se congela, el pecho ya no siente nada, siento como el invierno ha alcanzado mi alma. Escribo estas palabras a la diosa de la noche, a la eternidad marchita, a un te quiero que no existe, al ayer en que sufría, pues está muy claro que escribirte a ti es derramar tinta.

El futuro no es certero aunque se que no estarás conmigo, solo espero que disfrutes la felicidad que a mi no me ha sido dada, pues sigo caminando entre los suburbios nocturnos, lugares por donde no transita un alma, quizá tratando de olvidarte o tal vez buscando la muerte, pero aquí sigo escribiendo, luego no lo he conseguido, supongo que solo soy un maldito loco que soñó con estar contigo.

Y me pierdo entre estos sueños que parecen pesadillas, pues tu apareces en ellos y me muestras mil maravillas, que luego tornan mentira al despertar y darme cuenta que solo fue otro error en mi vida; que por ti mi corazón perdió muchos meses pensando y que aunque nunca fuésemos nada yo siempre sentí algo.

Aquí querría poner el punto y aparte, dejar de pensarte, que entre dudas y problemas puede que no fuera mas que tiempo desperdiciado en balde.
Estoy cansado de luchar contracorriente y sin embargo aquí me tienes, no he podido olvidarte, resulta que mis ganas de dejarlo todo, no son tan fuertes como mis ganas de abrazarte, de perderme contigo, rumbo a cualquier parte...