lunes, 30 de enero de 2017

|Sociedad...|

Todo parece girar entorno a un mismo punto, fijo e inmutable y sin embargo, en este movimiento continuo, nadie parece ver lo atrapados que están, incapaces de hacer otra cosa que unirse a esta rotación infinita.

De la misma forma que todo gira en el universo alrededor de algo mayor, éste nuestro mundo ha entrado en un bucle que le ha llevado a depender de algo llamado sociedad, un conjunto de hechos y normas nunca escritas que rigen nuestro pensamiento y nuestras acciones, como si no fuéramos nada más que una de esas estrellas del firmamento, con un rumbo único y repetitivo.

Sin embargo aún los hay vagando sin rumbo, aventurándose en lo desconocido, pues hace mucho que se alejaron de su epiciclo en un cambio sempiterno, mientras otros muchos siguieron a ojos cerrados un falso eje, uniéndose a un sistema obsoleto que les alejaba de sus orígenes y no les llevaba a ninguna parte.
Resulta triste darse cuenta de que hemos pasado de ser un animal de manada, a uno de rebaño y que en vez de superar una rotación perpetua, decidimos unirnos a ella.

En consecuencia el mundo ha quedado plagado de estereotipos con piernas que pueblan las calles, movidos por mecanismos podridos de monotonía y prejuicios que aceptan inmutables.

Ahora yo, cansado y disidente de sistemas vespertinos y de errores, emprendo mi viaje hacia lo desconocido, buscando un atisbo de aquello que esta sociedad teme que encuentre, buscándome a mi mismo...


No hay comentarios:

Publicar un comentario